El Abejorro Tramposo — Juego de Cartas
¿Por qué te va a gustar?
- Hacer trampa está permitido
- Se explica en minutos
- De 3 a 5 jugadores
- Partidas de 20 minutos
- Para toda la familia
- Muy rejugable
El Abejorro Tramposo — Juego de Cartas
El Abejorro Tramposo: el que hace trampa, gana
Acá la trampa es la mecánica. Cada jugador recibe ocho cartas y gana el primero que se queda sin ninguna. El problema son los abejorros tramposos: esas cartas no se pueden jugar de forma normal, así que te toca hacerlas desaparecer como puedas.
Cómo se juega
- En tu turno juegas una carta de flor que comparta al menos un color con la que está arriba de la pila.
- Los abejorros tramposos no se pueden descartar: tienes que esconderlos sin que te vean.
- Un jugador es el gusano guardián y vigila a los demás. Si pilla a alguien haciendo trampa, ese jugador se lleva las cartas y pasa a ser el nuevo guardián.
- Las cartas de acción, como la araña, la avispa o la mariposa, le cambian el ritmo a la partida.
Por qué funciona tan bien
Porque le da vuelta a la regla que todos aprendimos jugando cartas de chiquitos. La primera partida nadie se atreve, la segunda alguien lo intenta, y para la tercera están todos mirándose las manos. El juego premia al descarado y al observador por igual.
De tres a cinco jugadores, desde siete años, y las partidas duran unos veinte minutos. De los mismos autores de La Polilla Tramposa, pero es un juego completo que se juega por sí solo.
82 cartas: 38 de flores, 10 de abejorro tramposo, 7 de araña, 6 de avispa, 5 de telaraña, 5 de langosta, 5 de mariposa, 4 de abeja polinizadora, 1 de polen y 1 de gusano guardián
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